lunes, 21 de julio de 2008

Expresión corporal

1.

Ya va! Ya va!. Quién te creés que sos para exigirme así. Esperá un poquito! No ves que estoy en otra cosa. Dejate de joder! No puedo estar pendiente de vos todos los días y cuando se te ocurra.Quién te autorizó a molestarme cuando se te cante y sacarme de lo que estoy haciendo con tanta premura. No ves que me interrumpís! No te das cuenta que no quiero verte tan exigente. No me gusta que me urjas. Sos tan demandante como hediondo.
Tengo una vida fuera de vos ¿no te das cuenta?. Si seguis así te voy a dejar, te lo advierto. Estás al borde de ser expulsado. Sabés que tengo el poder, con el sólo gesto de apretar un botón, de mandarte a la mierda. No juegues conmigo. Estás avisado.

(Charla en los mejores términos posibles entre mi intestino grueso y yo, una noche cualquiera).

2.

Tengo un ruido persistente en el oído derecho. Por momentos no se si oigo o despega un jet. El otorrino me explicó que se debe al paso del tiempo, a la esclerosis que sufren determinados órganos con el correr de los años y al acúmulo de detritos que se generan por el simple hecho de vivir.
Me recetó unas gotas para instilar tibias, tres veces por día, en el conducto auditivo.
Decidí no usarlas y que mi problema era para otro tipo de especialista cuando me descubrí hablándole a mi zumbido como si fuera un amigo más y pidiéndole por favor, por favor, no me dejes.

miércoles, 16 de julio de 2008

La Bruta Obra teatral en un acto (involuntario)

No sé que pretenden de mí: qué me ponga a gritar desaforadamente?, qué en un ataque de furia destruya la cama?, qué queme el colchón?, qué arranque las cortinas?
Sería una buena página para sus fichas clínicas, pero no estoy dispuesta a darles el gusto.
Todavía no entendieron que la verdadera locura es la silenciosa, la quieta, la que no deja sastros visibles.
Son demasiado imberbes para comprender. Pobres desquiciados.
Son como ratas de laboratorio. Yo soy su laberinto. No se dan cuenta que no existirían sin mí.
Juguemos un rato más.

lunes, 7 de julio de 2008

Edición Limitada

Ando como sonámbula
cargando en mis espaldas
el cuerpo hasta un pretil
donde parece
que todo termina.
Adelanto el pie
y un viento nocturno
me azota la cara.
Retrocedo y me rehago
avanzando hasta un pretil
donde parece
que todo termina.
El cuerpo desahuciado
sonámbulo
me carga en sus espaldas
y un viento nocturno
le azota la cara.
Retrocede y se rehace
avanzando hasta un pretil
donde parece
que todo termina.
Adelanta el pie.